Una visita a la casa del bienestar

Nada más pasar la puerta de entrada de Fariolen Manila es como si te teletransportaras a un lejano país asiático. Su decoración, el sonido del agua, la música relajante y el olor de sus velas hace que te invada una sensación de relax y te olvides completamente que estás en pleno centro de Madrid. Así fue mi visita a la "casa del bienestar".


masajes_orientales

Fariolen Manila es un centro de masajes orientales capitaneado por el maestro Allen Fariolen, masajista y terapeuta, que ha transmitido todo su saber a su equipo de terapeutas filipinos que están especializados en la técnica y el arte del masaje oriental.
Pero no es un centro de masajes normal, sino un lugar donde te estimulan todos los sentidos.


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Nada más entrar sientes el olor de sus velas aromáticas de peonía, una exótica flor que era la favorita de los emperadores chinos y ha sido utilizada como remedio en la medicina china.
Mientras esperas tu turno en el hall te ofrecen algo de beber acompañada de su música relajante con sonidos de la naturaleza.
Una vez que te pasan a la cabina de tratamiento y te tumbas en la camilla empieza el ritual.


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Me hicieron el masaje oriental que es una técnica exclusiva de su equipo de fisioterapeutas. Está basado en la acupresión, es descontracturante y beneficia cuerpo y mente:

- Mejora la circulación
- Recupera la movilidad
- Alivia o reduce el dolor
- Proporciona relajación y bienestar 
- Ayuda a mantener bajo el nivel de estrés y 
- Optimiza la conciencia sensorial

Quería un masaje fuerte con mucha presión ya que tenía malestar en la parte baja de la espalda. Me realizaron un masaje integral enérgico, primero por la parte de atrás y luego por delante: brazos, piernas, espalda e incluso cara.
Los movimientos acompasados del fisioterapeuta Ian, que parecía que estaba marcando un baile sobre mi cuerpo, y el aroma del aceite que utilizaron ayudaron a cumplir sus objetivos.
El masaje fue espectacular y, a pesar de durar 50 minutos me supo a poco. El dolor de espalda se me quitó y me quedé relajadísima para el resto del día.
Una vez que se termina el masaje te despiden con un té y una chocolatina. El té es una bebida que forma parte del ritual de la cultura oriental y del arte del masaje. Se suele dar después del masaje porque va a facilitar la eliminación de las toxinas que se acumulan en el organismo y que han sido movilizadas durante la sesión de masaje.


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Cuando le llaman la "casa del bienestar" tienen toda la razón, ya que nada más entrar te sientes como en tu casa y te colman de atenciones para que estés a gusto y salgas de allí feliz y relajada.
Sin duda, un lugar a apuntar en vuestra ruta beauty de Madrid que os encantará.
¿Qué os ha parecido mi experiencia en Fariolen Manila? ¿Soléis ir al masajista de vez en cuando?

11 comentarios

  1. Siempre viene bien un masajito. Qué relajación !!!
    Besitos

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  2. Siempre viene bien un masajito. Qué relajación !!!
    Besitos

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  3. Estuve el año pasado a realizarme un masaje a 4 manos y disfruté como una enana, me dejaron nueva! Besos.

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  4. Mmm qué bien suena solo con leer lo que te han hecho jeje Un besazo!

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  5. Guauuu, eso tiene que ser una maravilla

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  6. Nunca voy a darme masajes pero ese sitio lo veo de lo más apetecible.

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  7. Te han dejado nueva , ehhhh? Eso es lo q pasa ciando vas a un lugar mágico como ese....yo he estado y me quedé sin palabras

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  8. Hola preciosa, seguro que te quedaste flotando ;)
    Quién pudiese!!!
    Besos

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  9. Que gozada! Yo no soy muy masajes, me tendré que animar algún día, es tentador!!! :)

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