Hace unas semanas tuve el placer de asistir al desfile de Custo Barcelona en el que se presentaba la nueva colección otoño-invierno 2010/2011. El desfile es el mismo que tuvo lugar el pasado febrero en la New York Fashion Week, pero esta vez coincidiendo con la feria de moda urbana y contemporánea The Brandery se ha repetido en Barcelona con mega fiesta fashion incluida.Y allí que nos fuimos mi amiga Mari Paz y yo.
El desfile tuvo lugar en el recién Mellow Beach Club del impresionante hotel W llamado hotel vela por su forma característica, diseñado por Ricardo Bofill (padre, por supuesto).
El hotel, que pertenece a la cadena Starwood Hotels and Resorts y es de categoría 5 estrellas, está situado en la Nuova Bocana del puerto de Barcelona y es totalmente de diseño, obra de la interiorista Marta Vilallonga.
El Mellow Beach Club es un espacio lúdico y gastronómico de 2.000 m2 y más de 200 tumbonas al estilo de los clubs de Miami o Ibiza que nos permite tanto desayunar junto al mar, tomar cócteles por la noche o disfrutar de la cocina en el restaurante M del reputado chef Pedro Monge. Tiene unas vistas impresionantes de la Barceloneta y un toque chill out que invita a quedarte allí todo el día tumbada con un mojito en la mano y contemplando el panorama.
Custo Dalmau pone su firma en el diseño: en las paredes del restaurante, en los cojines y en los uniformes del personal. Su intención es ir renovando la decoración cada temporada siguiendo el estilo de sus futuras colecciones. El interiorismo corre a cargo del diseñador Bruno Reymond, de la Maison de l'Elephant (reputada tienda de decoración de Ibiza).
Poco a poco el beach club se fue llenando, ya que posteriormente había una fiesta con barra libre. Los patrocinadores del evento fueron Sony Ericson, Ron Barceló, cava Torelló y vodka Finlandia, así que no faltó bebida durante toda la noche hasta bien entrada la madrugada.
La pasarela por donde pasarían las modelos estaba ya preparada, y la gente iba llegando. Los juegos de luces de colores teñían el ambiente creando una atmósfera "muy Custo".
A unos minutos de comenzar el desfile ya había cogido una buena posición al lado de la pasarela para no perderme ni un sólo detalle de los modelitos con que nos deleitaría Custo para el próximo otoño- invierno.
Este desfile ha supuesto la vuelta a las pasarelas de Esther Cañadas que hacía más de dos años que no desfilaba. La top había volado expresamente desde Miami (ciudad donde reside actualmente) para participar en el desfile ya que le une una muy buena amistad con Custo Dalmau. Actualmente está dedicada exclusivamente a proyectos de caridad en Estados Unidos.

El nombre de la colección Hairy Metal ironiza sobre el Heavy Metal, aunque no tiene nada que ver. Con esta colección Custo Dalmau ha querido diseñar algo moderno y contemporáneo, donde tienen protagonismo los destellos metálicos: "cierto aire vintage con lentejuelas, alfileres metálicos y vinilo".
En la colección predominan los colores fríos y metálicos: negro, esmeralda, violeta, azul acero y burdeos, que se mezclan creando sus típicos grafismos. Los diferentes tipos de pelo se intercalan con lanas en trajes y vestidos adaptándose a sus gráficas de colores. Los estampados multicolores, esta vez en versión peluda, generan volúmenes que le dan una nueva profundidad.
Esther Cañadas abrió el desfile con un abrigo reversible de pelo largo sintético de reflejos azulados y minivestido de punto gris metalizado con grafismos de colores fríos en los laterales.
Pelo por todas partes: en abrigos, minivestidos e incluso en botines. Este invierno estaremos muy abrigadas.
Minivestidos con o sin leggins estampados o lisos abundaron en el desfile. Siempre acompañado de botines y un buen abrigo de pelo, of course.
La colección de hombre fue muy colorida y divertida.¿Se atreverán nuestros chicos a ponerse alguno de estos modelitos?
Custo salió a dar las gracias y saludar a los asistentes tras el desfile recibiendo gran cantidad de aplausos y ovaciones por parte del numeroso público.
Cuando terminó el desfile siguió la fiesta. Unas gogós con bikinis de Custo amenizaron el ambiente.
Las horas corrían y la fiesta seguía...no recuerdo hasta cuando...;) ¡acabamos agotadas!
¡Muchas gracias Custo por brindarnos este espectáculo de originalidad y color!